Nicole Vargas es un ejemplo de reinvención profesional. Originaria de Puerto Aysén y residente en Santiago, su trayectoria no comenzó en la tecnología, sino en la música. Sin embargo, la pandemia la impulsó a replantearse su carrera y aventurarse en el mundo de la programación. Este cambio la llevó a formar parte de la generación 2024 del Bootcamp de Desarrollo Frontend de la Universidad de Chile, donde emprendió junto a sus compañeros y actualmente desarrollan la empresa Nodeway.
Un nuevo rumbo
Nicole inició su formación profesional como estudiante de composición musical en la Escuela Moderna de Música y luego trabajó varios años como profesora. Sin embargo, cuando la pandemia dificultó el ejercicio de su profesión, decidió reinventarse y adentrarse en el mundo de la programación. Sobre su motivación, comentó: “Desde chica siempre me gustaron los videojuegos, jugaba mucho Nintendo, junto con la música eran mis grandes amores. Cuando tuve que tomar una decisión por temas económicos, pensé: ‘Me encanta este mundo, quiero aprender a programar y crear mis propios juegos’. Pero lo que me enamoró realmente fue el desarrollo web”.
Para dar sus primeros pasos en esta nueva área, se formó como Técnico en Informática. Luego, continuó perfeccionándose y buscando alternativas educativas más prácticas, lo que la llevó a ingresar, en 2024, al Bootcamp de Desarrollo Frontend impartido por la Universidad de Chile.
La experiencia en el Bootcamp
El Bootcamp de Desarrollo Frontend tuvo gran impacto en su camino profesional. Según Nicole, la metodología del programa le permitió aprender HTML, CSS y JavaScript, así como herramientas clave como GitHub, a través de laboratorios y proyectos reales.
“Yo que tuve la experiencia de estudiar un Bootcamp en otra institución, te puedo decir que, en esos aprendizajes previos, por ejemplo, nunca había usado herramientas como Git o GitHub, que son claves para el desarrollo”, expresó Nicole. “Yo no tenía idea de lo que eran ni de cómo usarlas. Entonces, el Bootcamp de la Universidad de Chile lo que hace es prepararte para algo real, para lo que realmente se viene en el futuro”, señaló.
Uno de los aspectos que más valoró del programa fue la calidad de los docentes, en especial del profesor Carlos Marín, a quien describe como uno de los mejores que ha tenido. “Nunca sentí que hacía preguntas tontas, siempre hubo una gran disposición para enseñar y asegurarse de que realmente comprendiéramos los conceptos”, comentó.
Sin embargo, Nicole resaltó que el éxito del Bootcamp depende también del esfuerzo individual. "Debo decir que esto es como un 50 y 50. Los profesores hacen un excelente trabajo enseñando y mostrando mucha paciencia, pero como estudiante, tienes que darte cuenta de que esto no es cualquier cosa. Tienes que enfocarte mucho en el estudio". En este sentido, resaltó la importancia de tener el tiempo y las ganas para aprender y siempre ir más allá.
PlantAI y Nodeway: dos iniciativas innovadoras
Durante el Bootcamp, Nicole y sus compañeros desarrollaron un proyecto llamado PlantAI, un e-commerce de plantas que integra inteligencia artificial para ofrecer recomendaciones personalizadas. Trabajaron en equipo bajo la estructura de una célula de desarrollo llamada "Cotiledón", integrada por estudiantes de distintos bootcamps como UX/UI, Backend y Mobile.
El proyecto fue presentado ante expertos de la industria con gran éxito. “Mi compañero de Mobile realizó la demostración de nuestra aplicación: tomó su teléfono, proyectó la imagen y enfocó una esquina con poca luz. Luego escribió: 'En esta zona no entra mucha luz y tengo mascotas, ¿qué planta sería adecuada?' Al capturar la imagen, el sistema de inteligencia artificial recomendó automáticamente la planta ideal según sus necesidades como usuario", recordó Nicole.
Esto motivó a los integrantes a seguir trabajando juntos y formalizar su equipo bajo el nombre de Nodeway. Actualmente, están en proceso de consolidarse como empresa de tecnología, participando en nuevas iniciativas y desarrollando proyectos innovadores.
Proyecciones y desafíos
Nicole reflexiona sobre su experiencia en el Bootcamp de Desarrollo Frontend y reconoce que fue mucho más que una formación técnica. "El Bootcamp no solo me dio conocimientos técnicos, sino que también me ayudó a desarrollar habilidades de trabajo en equipo, organización y adaptación a nuevos desafíos. Fue una experiencia intensa, pero muy gratificante y, sin duda, marcó un antes y un después en mi camino como desarrolladora Frontend", comentó con entusiasmo.
Actualmente, Nicole se encuentra en búsqueda de nuevas oportunidades laborales y ampliando sus conocimientos: "Sigo estudiando y llevando a la práctica lo aprendido. Ahora estoy considerando la posibilidad de ser parte del Diploma en Ingeniería de Software en la Universidad de Chile. También me gustaría hacer el curso de Angular, una herramienta que está siendo muy solicitada. Me di cuenta de su alta demanda al momento de buscar empleo, y eso me motivó a aprenderla", explicó.
La historia de Nicole Vargas refleja el impacto positivo de los programas intensivos de Bootcamps en la reinvención profesional. Con esfuerzo, motivación y las herramientas adecuadas, ha logrado abrirse camino en la industria tecnológica.
--
Comunicaciones Educación Continua DCC